COLAPSÓ EL SISTEMA DE SALUD (IGUAL QUE MI PACIENCIA)
Nunca me he sentido más identificada con el título de éste blog porque para vivir en Buenos Aires, hay que ser una heroína o un héroe.
Para quien no me crea, lo invito a pasearse por el Diario La Nación de ayer para leer la nota "Colapsan consultas médicas por virus y temor a la meningitis".
Mi hijo el 26/5 empezó a tener problemas bronquiales, lo llevé a una guardia y los médicos como siempre... "es un virus".
Desde el comienzo de la enfermedad, me he pasado casi sin dormir: o conteniéndolo en sus ataques de tos, o en esperas infernales en la guardia ¡rogándole! a los médicos que le den un antibiótico porque mi intuición de madre me decía que mi hijo no estaba bien.
Como es costumbre en los médicos argentinos, especialmente en el área de pediatría, no quieren medicar al paciente hasta que estén al borde del colapso, por eso, durante éstos días para que yo "una mamá supongo más que pesada para ellos" no proteste, me daban medicación sintomática.
Anoche exploté, y después de estar mucho tiempo esperando en la guardia, tuve que presionar para que le hagan una placa a mi hijo y... ¡Eureka! la mamá insoportable tenía razón, finalmente le dieron Claritromicina, ya que el "supuesto" virus era una neumonitis.
¿Era necesario que mi hijo sufriera once días y yo no durmiera?
Después se hacen campañas para que la gente no se automedique, sé que está mal, pero muchas madres cansadas de éste sistema, van a la farmacia, compran el antibiótico (a riesgo de que no sea el indicado) y se lo dan al hijo.
Un tiempo viví en Brasil y allá es un placer llevar a tu hijo al médico, son expeditivos, medican rápidamente y sacan inmediatamente de la urgencia al paciente.
En una oportunidad le comenté ésto a una doctora en una guardia en Buenos Aires, y me contestó con una mentira "en Brasil medican así porque las mamás son abandónicas y no les hacen tratamiento de vapor o nebulizaciones", eso es una locura, ninguna mamá puede ver sufrir a sus hijos.
Hoy, un niño tiene otitis, y no les dan gotas óticas aduciendo que pueden provocar una perforación de tímpano, ¡por Dios! me pasé mi infancia con gotas óticas por otitis persistentes, y hoy no tengo ningún problema y encima hago música.
La ciencia, a veces se hace eco de teorías revolucionarias que después acaban en errores garrafales,sin irnos muy lejos, recordemos al Dr. Spock que en sus libros propugnaba la libertad absuluta y el no castigo a los hijos, hasta que SU HIJO se suicidó, en ese momento dijo: Me equivoqué, todas mis teorías fueron erradas.
Me parece que la pediatría debería hacer una revisiónde sus teorías y métodos, a lo mejor me equivoco, de hecho soy escritora y no médica, pero ante todo, soy mamá.
